martes, 29 de septiembre de 2020

¿De verdad queremos que salga Greyhawk para 5ª?

 


Comienzo por decir que apenas he jugado a 5ª, y que no he comprado nada, absolutamente nada, de 5ª edición; por tanto esta opinión está mediatizada por mi condición de fan viejuno de Greyhawk, no de D&D.

Hoy mientras limpiaba estuve escuchando un vídeo sobre la noticia de que, entre el 2021 y el 2022, Wizards of the Coast va a sacar libros de tres ambientaciones (settings no, por favor, ambientaciones) clásicas de D&D. Luego escuché otro en castellano sobre ambientaciones posibles en las que se comentaba cada una.

La opinión del autor del vídeo sobre Greyhawk, desinformada, pero respetable, es que era uno de los posibles. Digo desinformada porque decía, entre otras cosas, que Greyhawk era como Lankhmar y que, además, apenas había magia. Dejemos eso aparte porque esta entrada no está para eso.

Personalmente, PREFIERO QUE NO SALGA GREYHAWK (antes sí quería, ahora no).

No, porque lo van a joder. Entre otras cosas, porque tal y como está la actualidad social en el mundo real, Greyhawk es un mundo de ficción políticamente incorrecto de forma brutal. Pero vamos por partes.

En cuanto a clérigos. Los clérigos siempre han sido algo fundamental en Greyhawk. Tiene muchísimos dioses y semidioses (algunos los pasaron a otras ambientaciones, parece que hoy en día casi nadie se acuerda de que Vecna es Greyhawkita 100%, por ejemplo), y fueron desarrollados en gran profundidad. Cada deidad tenía unos ciertos hechizos propios, simbologías, preferencias raciales, odios raciales, alineamientos para sus clérigos, alineamientos para sus seguidores, armas favoritas, armas prohibidas, relaciones entre deidades, semidioses promocionados por unos o por otros. Un sinfín de cosas que en 5ª van a simplificar mucho. En Greyhawk, los clérigos de dos deidades distintas son muy distintos entre ellos. La simplificación de 5ª va a terminar con eso, y más cuando sería un sólo libro.

La ambientación no cuadra con la sensibilidad (hipersensibilidad en algunos casos) de hoy en día. Hay países que practican la hibridación mágica de sus ciudadanos con otras criaturas para obtener tropas de choque, la esclavitud está bien vista en algunas zonas, los orcos son orcos de los de toda la vida, las inocentes tribus bárbaras del norte son engañadas por un semidios maligno, hay guerras contra los gigantes, goblins, hobglins y similares... Muchas, muchas cosas que hacen que, después de la Guerras, Greyhawk sea un mundo muy oscuro.

Vamos a los orcos, por ejemplo. El único ejemplo de sociedad orca que está medio organizada es el Pomarj, y ello gracias a Turrosh Mak, un semiorco (veis, ya no es un orco, es un semiorco, parte humano) que intenta modernizar la visión de clanes para llevarla a algo más grande. Oh, pero eso es muy moderno, podéis pensar. Ya, sí pero no. Porque Turrosh Mak es un intolerante religioso que no dudó, por ejemplo, en eliminar todos los santuarios que se encontró menos el de su deidad, y también es un esclavista cuya historia con ese tema viene desde los primeros suplementos de aventuras. Esclavista no sólo de humanos, sino de todo lo que se le pase por delante. Y no se arrepiente. ¿Cómo va a poner en sintonía Wizards of the Coast esas dos cosas?

La Hermandad Escarlata no la van a tocar demasiado. Son malvados, despreciables, nazis, eugenésicos, esclavistas... pero son blancos. Y todos somos conscientes de que cuando el malvado es blanco hay muchos menos problemas que si es negro, rojo, amarillo, azul o violeta. Aún así son una sociedad muy extrema para la visión actual del mundo. Conste: mola jugar con personajes de la Hermandad Escarlata, porque cuando salen fuera de su país tienen que controlarse, saben que son mal vistos y eso da lugar a muchas situaciones estupendas de interacción porque son orgullosos. Por otro lado, cuando están dentro de la Hermandad, los juegos de poder y el intentar mantenerse vivo en ese tipo de sociedad dan para muchas partidas.

La dualidad baklunish-suloise. Bueno, yo creo que esto se lo cargan fijo. ¿Dos etnias enfrentadas desde la historia más antigua de Oerth cuyo enfrentamiento destruyó parte del continente, y que una es aria pura y la otra de inspiración árabe? Vamos, ¿dónde se ha visto? Y eso que en la guerra que llevó a los Cataclismos Gemelos ambas tuvieron la misma parte de culpa y que los más malosos ahora son los arios (Suloise).

La enemistad entre elfos y enanos. Que tampoco es para tanto como se suele creer, pero está en el ideario popular y de ahí ya no hay quien la saque. Eso tampoco es políticamente correcto ahora.

Elfos separatistas que no dudan en matar por razones raciales salvo que demuestres que vas de buen rollo. Ahhhhhhhhhhhhhh. Quita, quita, ¿cómo van a poner eso? No hay razas (no me toquéis las narices con lo de razas vs. especies) malvadas per se, ni colectivos dispuestos a matar porque sí.

A Iuz lo dejarían tranquilo. Es un malvado clásico, mitad demonio, con clérigos malos malosos, y ese sí, como es mega-maloso puede tener esclavos, porque es el malo-maloso y es a quien hay que derrotar.

La nueva profusión de paladines. Eso iban a potenciarlo. No puede ser que haya tanto mal en el mundo sin que aumente a la giganésima (toma palabro) potencia el porcentaje de gente dispuesta a luchar contra el mal. Pero claro, aquí los paladines no son los medio tontitos que suele jugar la gente. Por no hablar que hay "paladines" de casi cualquier dios, y eso incluye también a los malvados y a los caóticos. No se les llama exactamente paladines, pero son guerreros sagrados que vienen a ser casi lo mismo. Y hay los paladines caídos también. Toda esa profundidad creo que se la van a cargar, porque un libro no da para tanto.

Luego las razas nuevas que se han inventado: dracos, tieflings y similares. ¿Me vas a meter eso en Greyhawk, maldito ingeniero cabrónomo?

Y así podría continuar y continuar. ¿Qué creo que va a pasar?

Opción 1: Dan un salto en la línea temporal tomando como trampolín los sucesos (espurios) que la gente se inventó para Greyhawk Live, con lo cual prácticamente pueden hacer con la ambientación lo que les de la gana. Pero ya sería Greyhawk sólo de nombre.

Opción 2: Se esperan al 50 aniversario de D&Dy sacan una caja como dios manda (en 1999, por el 25 anivesario sacaron todos esos módulos de Return to... y el de Slavers, de modo que en 2024 podrían darle un poco de vidilla. Que D&D nació con Greyhawk, que a la gente también se le olvida). Eso resolvería las cosas que no se podrían tratar por falta de espacio en un único libro, pero me temo que seguiríamos con lo del salto temporal que lo envíe todo a la mierda, y tengamos un mundo donde los orcos son agricultores pacíficos liderados por Turrosh Mak que gana todos los concursos de cultivo de orquídeas, los elfos y los enanos han resuelto sus problemas y se van de copas todo el rato, los hobgoblins viven en las ciudades como reputados artesanos, hay un tiefling en el Concilio de los Ocho, Mordenkainen ha ido al psiquiatra para dejar de ser un paranoico, y toda esa cosa marrón. Exagero un poco, claro, pero creo que se entiende perfectamente lo que quiero decir.

Aún así, en caso de que salga, que no creo que salga ahora sino para el 50 aniversario, lo compraré porque es Greyhawk, y me toca mi negro corazoncito viejuno. Aunque luego despostrique brutalmente contra el resultado (o no, puede que me guste), pero el dinero ya me lo habrán sacado. Y como a mí a otros cientos (o miles) de viejunos, que es lo que a Wizards, en el fondo, le importa de verdad.


sábado, 26 de septiembre de 2020

John Carter de Marte, la cifi viejuna y el rol

 

Como cualquiera que me haya leído un poco sabe, soy un gran aficionado a la ciencia ficción "viejuna", la previa a las edades, la de la edad de oro y de la plata de la ciencia ficción ( 1938 a 1962 es lo que duran las edades de oro y plata) me parecen fantásticas. Desde luego no son la cifi a la que estamos más acostumbrados hoy en día, una cifi coherente con presupuestos básicos, en la que nos movemos siempre en la lógica de esos presupuestos.

La cifi de esas dos edades es distinta, se nos presentan ideas verdaderamente geniales en cuanto a sociedades, especies, razas, culturas, modos de viaje... pero no superan el paso del tiempo y el avance de la ciencia para el mainstream lector. Tienen un modo de escritura completamente distinto, una visión obviamente muy masculina de la historia narrada y son científicamente inconsistente, incluso a veces dentro de su propia lógica interna. Este último punto es para mí, molesto casi siempre en la cifi moderna, pero en esa tan viejuna no me importa. Hoy en día la creación del mundo, el "wordbuilding" se considera básico, pero no siempre fue así, a veces notas como el escritor de esas épocas tiene una gran idea, la desarrolla, y si después necesita escribir más sobre eso... pues lo va desarrollando según lo necesita. Esto se aplica mucho a la cifi viejuna, en la que muchas veces las historias se creaban para una revista y se desarrollaban -o no- según la acogida que tuviese por parte de los lectores.

Otra cualidad de la cifi de esa época es lo que yo llamo "earth power". Es una cifi donde los humanos que se ven implicados casi siempre salen victoriosos a base de coraje e inteligencia. Pero claro, era una época muy distinta cuando, hasta poco antes, se había llevado a cabo la exploración de territorios inexplorados (por los europeos) de la Tierra, de pioneros, de guerras muy distintas a las de hoy en día; momentos en los que el coraje (o la temeridad) y la habilidad sí que marcaban la diferencia entre la supervivencia y la muerte. Esa mentalidad aún vigente influyó en la cifi creada en esos momentos (y en la de ahora de forma indirecta, porque los autores modernos crecieron leyendo esa cifi).

  • En Tumithak de los corredores y sus secuelas vemos una raza humana sometida y cazada por los Shelks que, inspirada por un líder, es capaz de revelarse y usar las propias armas de los alienígenas para retomar el planeta.
  • En Cachorros humanos de marte, unos humanos abducidos son capaces de aprender a manejar una nave alienígena y derrotar en combate a dos naves alienígenas.
  • En Fraile negro de la Llama, se gana la guerra espacial contra los alienígenas opresores gracias al uso de arietes en las naves. Es llamativo como la gente ridiculiza esto pero luego se le hace el culo gominolas cuando en Star Wars estampan una nave a velocidad luz contra un megacrucero, demostrando así que la rebelión y la resistencia siempre han sido una banda de gilipollas que lo único que necesitaban era pequeñas naves cargadas de bombas, pilotadas por un droide básico, para lanzarlos a velocidad luz contra los cruceros. Chocar con arietes no, pero a la velocidad de la luz sí. Ajá.
  • En Tetraedros del Espacio (sí, se que siempre menciono los mismos, pero es que son mis favoritos), dos tipos detienen una invasión extraterrestre gracias a que uno de ellos consigue entender el lenguaje alienígena basado en la resonancia y replicarlo con un tambor.
  • En otro que no me acuerdo del título, un fugitivo espacial y el hombre que lo persigue, caen en un espejo cóncavo perfecto, con muy poco rozamiento que, por el motivo que sea, está puesto en una luna. Van deslizándose y se dan cuenta de que, poco a poco, cada vez que cambian de dirección su velocidad se reduce y acabarán quedando atrapados en el centro y no podrán salir. Hoy en día habría que explicar porqué estaba ahí ese espejo, quien lo había construído, porqué era ese tipo el que perseguía al otro y mil y unas cosas más (que realmente dan igual para lo que realmente es la trama del relato), pero antes no, al tajo y listo.

 Una princesa de Marte, el primero de los libros de la serie de Marte, de Edgar Rice Burroughs, es de una época justo anterior a la "previa a las edades" por unos añitos (depende de la clasificación que se tome), y tiene una escritura acorde a la época. Mucha gente critica la serie de libros de Marte por ese tipo de escritura, y porque responde en muchas cosas a una mentalidad que también es acorde a la época en la que se escribió (el mismo tipo de gente que no entiende realmente la genialidad y la crítica social que hay en Planilandia). Sin embargo, la serie de Marte es una ambientación genial, una mezcla entre cifi y fantasía que llega, a veces, a profundidades a las que muchas ambientaciones de hoy en día no llegan ni en broma.


Por eso, cuando Modiphius sacó el kickstarter de John Carter of Mars sabía que iba a entrar. Entré en pdf, porque no sabía como sería el resultado, y uno ya está escarmentado de comprar cosas que luego sabes que no vas a querer ver ni en la estantería, pero luego me arrepentí, porque me gustó mucho como habían reflejado la ambientación. y además el libro es una preciosidad (y con aire, a mi me gustan con aire, que son más cómodos de leer).

 



De modo que cuando me enteré que The Hills Press iba a sacarlo en español decidí que voy a entrar a la preventa (con dados).

¿Cuánto voy a jugar o dirigir John Carter? Pues la verdad no lo sé, pero para mí es un must-have porque es John Carter y porque creo que la literatura de esa época tan ingenua de la cifi merece el apoyo necesario para recuperarla y que se juegue.

En este vídeo explican la edición, los precios y hablan un poco del juego.